El show de las disculpas: Mirtha Legrand, Gonzalo Bonadeo y Sol Pérez, en el ojo de la tormenta

Son tiempos de mucha sensibilidad y de ánimos crispados. Los medios de comunicación parecieran no estar alejados de esta tensión general por la que todos estamos atravesados, y algunos famosos pisaron el palito, se fueron de boca y luego tuvieron que pedir disculpas debido al rechazo popular.

Tal vez las redes sociales marcaron la diferencia: antes una figura decía una barbaridad y después de unos días quedaba en el olvido, pero hoy con las redes sociales atentas a todo, cualquier desliz o palabra políticamente incorrecta es amplificada y repetida hasta el hartazgo. Esto obliga a quien se va de boca a hacer un mea culpa, que muchas veces no es muy sincero.

Encabeza la lista de desbocados y disculpadores la señora Mirtha Legrand. La reina madre de la televisión viene de una seguidilla de errores y pedidos de perdón: la anterior había sido cuando llamó “fracasado” Mauricio Macri y al otro día se retractó por semejante exabrupto.

Pero el último fin de semana protagonizó otro episodio que fue muy polémico. Estando el periodista Mario Masaccessi del domingo pasado, Mirtha arrancó la charla de la siguiente manera: “Vos una vez aquí sentado dijiste que tenías un secreto que jamás le habías confesado a tu familia. ¿Seguís sin confesarlo?“. El conductor del noticiero de la medianoche de El Trece, algo incómodo, respondió: “No me gusta la palabra confesión. Es una situación muy dolorosa que yo viví. Muy, muy fea que lógicamente ha marcado mi vida y salí solo, huí”.

Luego, Massaccesi aclaró que pese a todo el dolor que vivió cuando era “chico, adolescente y joven”, toda la felicidad que experimentó a partir de sus 33 años sirvió para compensar lo anterior.

La pregunta y la insistencia de Legrand con el tema provocó una catarata de repudios en las redes sociales, además de haberse convertido en el tema del fin de semana en todos los medios digitales.

Mirtha debió pedir perdón, una vez más. La diva agobiada utilizó su cuenta de Twitter: “Quiero volver a disculparme con mi querido Mario Massaccesi. Mi aprecio y respeto hacia él como persona y profesional es absoluto”. De esta manera, Legrand dio por terminado el tema, aunque el fin de semana seguro hará alguna referencia al respecto. De todas formas, los críticos de la señora esperan ansiosos el próximo error de Mirtha que la obligue a volver a pedir disculpas.

Bonadeo disparó la siguiente afirmación: “Claudio Paul Caniggia fue uno de los jugadores más brillantes que tuvo la Argentina. Por eso importa el apellido Caniggia en el universo, no, por los pelotudos de los hijos. Y, además, mucho menos por la patética de Susana Giménez que -junto con su producción- aprovecha este circo para bastardear lo que va quedando en la memoria de un gran futbolista argentino”.

“Imaginate vos que tus hijos digan que sos una lacra humana, un hijo que además no hizo nada más que nacer y que si no tuviera el apellido Caniggia no estaría haciendo nada”, agregó en clara referencia a Alexander Caniggia, a quien además tildó de “inútil”.

Estas palabras cayeron como una bomba, en especial porque Bonadeo es un hombre de convicciones fuertes pero no de escándalos y palabras destempladas. El periodista no solo destrozó a la diva más importante del país, sino que relativizó las declaraciones sobre violencia de género que hizo Nannis en el show Susana.

Las críticas y el repudio también fueron vía redes sociales y en varios ciclos televisivos. Bonadeo a las 24 horas pidió perdón también vía Twitter: “No sé si alguna vez aprenderé. Pero pido disculpas por el tono usado en mi editorial sobre el tema Caniggia. No quise minimizar las denuncias de violencia hechas por Mariana Nannis. Detesto todo tipo de violencia y así fueron educadas mis hijas. Espero acepten mi error”. El tema terminó con ese mensaje la polémica concluyó rápidamente.

El asesor de moda le movió el vestido en la alfombra roja de los premios de APTRA, y dejó a la vista de todos los televidentes la ropa interior, y un poco más, de Sol Pérez. Al día siguiente el debate ocupó horas y horas de la televisión local. Sol se cruzó en el ciclo Involucrados y Flores se disculpó, pero según la ex chica del clima, a la tarde él en su ciclo La jaula de la moda, volvió a “reírse” del incidente de su bombacha.

Otra que criticó a Sol fue Paz Cornú, quien dijo que se le veía todo con el vestido, y luego le pidió disculpas. Pero en este caso ella no aceptó las disculpas y disparó sin piedad contra Medina Flores. En Intrusos, la panelista de Involucrados dijo: “Yo jamás me di cuenta de que me corrió el vestido, pero es grave y él (por Medina Flores) me pidió disculpas y yo le creí, pero después se sienta en un programa de la tarde a reírse y pide que paren el video en donde se me ve todo, entonces ahí dije ‘no fue sin querer'”.

“Ellos son unos caraduras porque te dicen que sos una groncha y después vienen y te piden disculpas. Yo jamás dije nada agresivo, ellos me dijeron groncha, que mi Instagram es una carnicería, pero no dicen que el de Nicole Neumann es una carnicería”, agregó.

“Al principio me lo tomaba como parte del show, pero después fueron muy agresivos”, aseguró Sol, y agregó que en una oportunidad Horacio Cabak, el conductor de La Jaula de la moda dijo que ella estaba vestida “como para ir a un albergue transitorio“. En el medio de su descargo y en un cruce con Paz Cornú, la temperamental rubia fulminó a la diseñadora: “Se pone a analizar mi bombacha cuando yo no quise mostrar la bombacha. Debería haber analizado lo que me hicieron. A mi me molestó que se ponga a analizar mi ropa interior, cuando el problema fue el tonto que me corrió el vestido para que se me vea”.

En este caso las disculpas y arrepentimientos no lograron calmar las aguas y los participantes de la polémica siguieron insultándose y criticándose en cuanto medio pudieron hacerlo.

Las metidas de pata y las disculpas están a la orden del día, los famosos se equivocan, se van de boca, dicen barbaridades y luego piden perdón, en redes sociales primero, y luego en sus programas. La presión pública, las críticas, los haters, las redes, todos presionan para que el famoso reconozca sus errores, algo impensado antes, ya que la figura jamás se equivocaba, cuando algún personaje cometía un error no se hablaba más del tema, “todo pasa” era el refrán.

Pero los medios cambiaron y todos estamos expuestos a cometer errores, a decir cosas políticamente incorrectas o a hacer comentarios que no condicen con los tiempos que corren. Esta tendencia hace que la autocensura funcione cada día más en los personajes públicos, quienes temen ser escrachados en redes y lo que es peor, tener que “rebajarse”, según sus propios prejuicios, a pedir disculpas.

Fuente: Infobae

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