“Agradezco haber crecido en Uruguay”

Pese a no exponerse como pareja en los medios, en los últimos tiempos, se supo que una joven de 28 años había conquistado el co- razón del reconocido músico argentino, Fito Páez (55). Sin embargo, pocos sepan que Eugenia Kolodziej -si bien nació en Argentina – tiene un fuerte vínculo con Uruguay, ya que su papá es uruguayo y ella vivió la mitad de su vida en este país, al cual confiesa que ama y lo siente como su casa y su refugio. En una visita que la actriz realizó a Montevideo para visitar a su familia y amigos, CARAS charló en exclusiva con ella sobre los recuerdos de su infancia y adolescencia, además de su relación con uno de los artistas más influyentes del Río de la Plata. 

—¿Qué recuerdos tiene de su infancia y adolescencia en Uruguay? 

—De Uruguay tengo los mejores recuerdos, es un país que amo, y junto con mi familia me dio la mejor infancia y adolescencia que pude tener. Viví casi 15 años, desde los 3 hasta poco antes de cumplir los 18. Me crié mitad en Canelones, en el campo junto con mis primos y toda la familia de papá; y mitad en Pocitos y Punta Carretas en Montevideo, jugando en la calle con mis vecinos y amigos. Fui a los Maristas de la calle Ellauri y al Pocitos Day. Disfruté mucho y agradezco profundamente a la vida y a mi familia que me ha- ya tocado crecer aquí. 

Hace poco estuvo en Monte- video para ver a su familia y acompañar a Fito en el Montevideo Rock y contaba que se siente más uruguaya que argentina y que siente que esta es “su casa”… 

—Sí, estuve visitando a mi familia y amigos y después llegó Fito que tocaba en el Montevideo Rock y pa- samos unos días más. Me siento en casa cuando vengo a Montevideo, siento como si volviera a la casa de mis padres. Además, me encanta caminar y en cada cuadra se me viene algún recuerdo o sentimiento. 

¿Cuándo decide irse a vivir a Buenos Aires y dedicarse a la actuación? 

—A los 2 años decidí que quería dedicarme a la actuación. Me despertó el deseo Juana Molina, que en aquellos tiempos hacía “Juana y sus hermanas”, y me gustaba imitar el personaje de Marcela Balsam. Esa fue la primera vez que recuerdo sentir el deseo de actuar y lo sostengo hasta el día de hoy. Mi sueño es actuar hasta morir. La decisión de irme a Buenos Aires vino poco antes de terminar el liceo. Si bien nos habíamos mudado todos a Montevideo, mi papá seguía trabajando en Buenos Aires de lunes a jueves y de viernes a domingo estaba en casa con nosotros. Viajaba todas las se- 

Continúa 

Nota publicada en Revista CARAS  – edición de Diciembre de 2018.

Fuente: Caras UY

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